Posts etiquetados ‘Cronología’

2013, Año Internacional de la Estadística

Publicado: 2 enero, 2013 de Pepe E. Carretero en Noticias & Convocatorias
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Pi está fuera, está en Barcelona, recorriendo las calles del centro abarrotadas de flores y libros, gente haciendo colas en pos de la firma del autor de moda, del consagrado novelista, del famoso metido a escritor, del deportista… a Pi le encantan estos saraos y disfruta como una niña pequeña.

Antes de irse me dejo una extraña nota, una muy pequeña reseña sobre la muerte de Santa Teresa, me llamó mucho la atención, no estoy acostumbrado a que Pi me hable o escriba sobre la vida de los Santos, pero tiene una edad difiícl y no le di mayor importancia, ya me explicará cuando vuelva, pensé, y ahí quedó la cosa.

Al bajar a tomar café hoy, sí un poco tarde, es cierto me encuentro en el buzón de correos, entre la publicidad y las facturas de los bancos, una nota manuscrita en un sobre blanco, sin duda era la letra de Pi:

“¡¡¡¡¡Feliç Sant Jordi!!!!! ¡¡¡¡¡¡Feliz Día del Libro”

¿Sabías que hoy era Sant Jordi? Sí hoy 23 de abril es Sant Jordi y en Catalunya la gente se regala rosas y libros. Sí, sí libros, porque hoy es también el Día Mundial del Libro. ¿Sabes por qué hoy  se celebra el Día Internacional del Libro?, Sencillo, el 23 de abril de 1616 mueren tres ilustres de las letras, W. Shakespeare, M. De Cervantes y el Inca Garcilaso de la Vega, la Unión Internacional de editores propuso a la UNESCO esta fecha para fomentar la cultura y la propiedad intelectual y en 1995, en París, este organismo adoptó dicho día para celebrar tan alta efeméride. Por cierto el origen de esta fiesta está aquí en Catalunya, desde el los años veinte del siglo pasado los catalanes enganchan a Sant Jordi y lo ponen a regalar libros y rosas.

Mira así justifica la UNESCO la elección del día en su web:

“El 23 de abril de 1616 fallecían Cervantes, Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega. También en un 23 de abril nacieron – o murieron – otros escritores eminentes como Maurice Druon, K. Laxness, Vladimir Nabokov, Josep Pla o Manuel Mejía Vallejo. Por este motivo, esta fecha tan simbólica para la literatura universal fue la escogida por la Conferencia General de la UNESCO para rendir un homenaje mundial al libro y sus autores y alentar a todos, en particular a los más jóvenes, a descubrir el placer de la lectura y respetar la irreemplazable contribución de los creadores al progreso social y cultural”

 ¿Qué te parece? Jejeje

¡Hay reto amigo! Hay reto, ¿qué pensabas?

Fíjate bien en la declaración de la UNESCO, “El 23 de abril […] Por este motivo, esta fecha tan…”

La cuestión es la siguiente, Shakespere y Cervantes murieron en la misma fecha, el 23 de abril de 1616, es cierto, pero no murieron el mismo día. ¿Es posible?

Por cierto la respuesta a la pregunta también justifica mi mensaje de la Santa Teresa, lee detenidamente la nota, busca y encuentra ahí también el por qué.

Bon dia de Sant Jordi.

Muerte de Teresa de Jesús

Publicado: 18 abril, 2012 de Pepe E. Carretero en Tusitala
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La noche del cuatro de octubre la Madre Teresa imploró desde su lecho la presencia de su inseparable compañera, Ana de San Bartolomé.

Desde las Navidades del año 77, en las que la Madre Teresa se rompió la muñeca, la Madre Ana la había acompañado en todo momento. Teresa quería morir en los brazos de su compañera, en los brazos de quién recorrió los polvorientos caminos de la ‘Renovación del Carmelo’, aquella que la acompañó en la fatiga, la envidia y persecución sufrida durante tantos años. La Madre Teresa tenía una salud frágil pero una voluntad de hierro basada, principalmente, en una fe inquebrantable y amor al que ella consideraba su Esposo y Dios y, en menor medida, en el apoyo de Ana de San Bartolomé.

La Madre Ana no tarda en llegar a la celda que ocupa su compañera y permanece junto a la Madre Teresa en sus ultimas horas de vida. Teresa de Jesús muere de cáncer, debilitada por una atroz anemia, debido a las hemorragias y sangrías con las que se trataban a los enfermos de la época. Al día siguiente, quince de octubre es enterrada, con gran sigilo para que su cuerpo no sea robado ni ultrajado en el Convento de la Anunciación de Alba de Tormes.

Vivo sin vivir en mí

y de tal manera espero,

que muero porque no muero.


La Religiosa Carmelita, elevada a los altares, declarada Doctora de la Iglesia también destacó por su producción literaria, destacando obras como “El libro de su vida”, “Libro de las Fundaciones”, retrato imprescindible de la España del XVI o la considerada como obra cumbre de la religiosa de Ávila y una de las más grandes de la Mística “Libro de las Moradas o Castillo Interior”

“muchas Moradas, unas en lo alto, otras en lo bajo y otras a los lados; y en el centro o mitad de todas éstas tiene la más principal, que es donde pasan las cosas de mucho secreto entre Dios y el alma”

Santa Teresa, junto a San Juan de la Cruz, Fray Luis de León y otros elevaron la mística a los altares literarios del Siglo de Oro español.

Decíamos Ayer “π Day”

Publicado: 15 marzo, 2012 de Pepe E. Carretero en Mundo Matemático
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¡Es cierto! Ya pasó. El  “π day” de este dos mil doce fue ayer, 03/14, pero tengo dos posibilidades, bueno tres, una cargarme de paciencia y afrontar la espera hasta el próximo, 03/14. Descartado. Dos, tomar un atajo, un atajo egipcio y celebrarlo el 22/7. Descartado también. Tres, pasado un día hago como el marido despistado que olvida el aniversario y reacciona, torpemente y a toro pasado, con una ‘ramito de violetas’.

Soy y seré a todos definible
mi nombre tengo que daros
cociente diametral siempre inmedible
soy de los redondos aros.

Esta pequeña estrofa esconde más de lo que a simple vista declara, que no es poco, y con ella comienzo todos los cursos de matemáticas que hasta el día de hoy llevo impartido. Si se abre el cuaderno de cualquiera de mis alumnos por la primera de sus páginas se encontraran estos cuatro versos, ¿motivo? no lo sé, no lo recuerdo, tal vez no lo haya, seguro que no es necesario.

π habitualmente nos trae a la mente, equivocadamente, al gran matemático de Samos Pitágoras. Euivocadamente pues nada tiene que ver el uso de la letra π para tal número con el afamado griego. La Wikipedia da una referencia acertada del origen en el uso de la letra para designar al número:

La notación con la letra griegaπ proviene de la inicial de las palabras de origen griego “περιφέρεια”   (periferia) y”περίμετρον” (perímetro) de uncírculo, notación que fue utilizada primero por William Oughtred (1574-1660), y propuesto su uso por el matemático galés William Jones (1675-1749), aunque fue el matemático Leonhard Euler, con su obra «Introducción al cálculo infinitesimal» de 1748, quien la popularizó. Fue conocida anteriormente como constante de Ludolph (en honor al matemático Ludolph van Ceulen) o como constante de Arquímedes (que no se debe confundir con el número de Arquímedes).

Al bueno de Leonard Euler le debemos una de las fórmulas matemáticas más bellas con las que podamos trabajar. Fórmula en la que aparece nuestro π:

No solo en las relaciones formuladas por Euler nos encontramos con el ‘Trescatorce’, en el Análisis Matemático, en la Probabilidad, en Teoría de Números, en Geometría, en … aparece embelleciendo resultados y demostraciones. Gauss ‘decidió’ que su Campana debía usarlo, ¿quién contradice al Príncipe? y así, era ‘normal’ que el área encerrada por su ‘Curva Normal’ fuese:

En definitiva, definido como cociente entre diámetro y radio, por cualquiera de sus aproximaciones, más o menos acertadas, por la suma de una serie, por la ocurrencia de un suceso o, si eliminamos su coma, por el número de palabras que  contiene el Quijote, π, fascinó, fascina y me temo que lo continuará haciendo a todos aquellos que se atreven a acercarse a él.

 Termino. Mi amigo Yair, en su genial FotoMat, presentaba en tan ‘señalado’ día la siguiente entrada:

Pi es un número trascendente que debería expresarse con infinitos decimales, si eso fuera posible.
La Dra Anne Adams aquejada de una grave enfermedad cerebral volcó su creatividad científica en más de 1000 pinturas ordenadas y metódicas, como la que representa el número pi dando un color a cada cifra.

“Historia de la Matemática” por Carl B. Boyer

Publicado: 4 octubre, 2011 de Pepe E. Carretero en Historia, Libros
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De entre los muchos libros sobre la historia de las Matemáticas, este es una referencia esencial. Realiza un seguimiento exhaustivo a todas las épocas desde el inicio de los tiempos hasta mediados del siglo XX. Muy completo, extenso y riguroso, cada capítulo proporciona ejercicios así como diversas técnicas de cálculo, estrategias de resolución de problemas, etc. Un compendio imprescindible para enteder la evolución de esta disciplina de un modo riguroso.

Historia de la Matemática

Carl B. Boyer, 1969 (808 páginas)

Alianza Editorial

Orígenes. Por Carl B. Boyer

Publicado: 2 octubre, 2011 de Pepe E. Carretero en Mundo Matemático
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“Los matemáticos del siglo XX llevan a cabo una actividad intelectual sofisticada que no resulta fácil de definir, pero una gran parte de lo que hoy se conoce como matemática es el resultado de un pensamiento que originalmente se centró en los conceptos de número, magnitud y forma. Las definiciones de la matemática, al estilo antiguo, tales como la que es “la ciencia del número y de la magnitud”, ya no son válidas hoy, pero sí sugieren los orígenes que han tenido las diversas ramas de la matemática. Las nociones primitivas relacionadas con los conceptos de número, magnitud y forma se pueden hacer remontar a los primeros conceptos de la raza humana, e incluso, pueden encontrarse ya indicios de conceptos matemáticos en formas de vida que probablemente han precedido en muchos millones de años al género humano. Darwin, en su “Descen of Man” (1871), hace notar que algunos de los animales superiores tienen facultades tales como memoria y alguna forma de imaginación, y actualmente resulta incluso más claro que la capacidad para distinguir número, tamaño, orden y forma, aspectos rudimentarios todos ellos de un cierto sentido matemático, no son propiedad exclusiva del género humano. Experimentos llevados a cabo con cuervos y cornejas, por ejemplo, han demostrado que por lo menos algunos pájaros pueden distinguir entre conjuntos que contengan hasta cuatro elementos. Una cierta conciencia de las diferencias de formas que se hallan en su medio ambiente se presenta de una manera clara en muchos de los organismos inferiores, y todo esto tiene ya cierta afinidad con el interés del matemático por la forma y la idea de relación.

Durante un cierto tiempo se pensó que la matemática se refería directamente al mundo de nuestra experiencia sensible, y sólo en el siglo XIX se liberó la matemática pura de las limitaciones que implican las observaciones de la naturaleza. Está totalmente claro, no obstante, que la matemática apareció originalmente como parte de la vida diaria del hombre, y si es válido el principio biológico de la “supervivencia de los mejor adaptados”, entonces la supervivencia de la raza humana probablemente no deja de estar relacionada con el desarrollo de conceptos matemáticos por el hombre. En un principio, las nociones primitivas de número, magnitud y forma pueden haber estado relacionadas más bien con diferencias y contrastes que con semejanzas, tales como son la diferencia entre un lobo y muchos, la desigualdad en tamaño entre un pececilllo y una ballena, el contraste entre la redondez de la luna y la derechura de un pino. Después, y de una manera gradual, debe haber surgido, a partir de la confusión de un gran número de experiencias desordenadas, la constatación de que hay ciertas igualdades o semejanzas, y de esta conciencia de las semejanzas, tanto en número como en la forma, nacieron la matemática y la ciencia en general. Las diferencias mismas parecen estar apuntando ya las semejanzas, puesto que el contraste que se observa viene a sugerir que un lobo, una oveja y un rebaño, entre un árbol y un bosque, vienen a sugerir que un lobo, una oveja y un árbol tienen algo en común, su unidad. De la misma manera se puede llegar a darse cuenta de que algunos otros grupos de cosas, como son los pares, pueden ponerse en correspondencia biunívoca: las manos pueden emparejarse con los pies, con los ojos, con las orejas o con los agujeros de la nariz. Este reconocimiento de una propiedad abstracta que tienen en común ciertos grupos, y a la que nosotros llamamos número, representa ya una importante etapa en el camino hacia la matemática moderna. Es completamente improbable que un descubrimiento como éste haya sido la obra de un hombre individual ni de una tribu; más probablemente debió ser una especie de conciencia gradual que pudo haberse producido dentro del desarrollo cultural humano tan tempranamente al menos como el uso del fuego, hace unos 400.000 años probablemente. El hecho de que el desarrollo del concepto de número fue efectivamente largo y lento proceso viene sugerido por el dato de que algunas lenguas, incluido el griego, han conservado en su gramática una distinción tripartita entre uno, dos y más de dos, mientras que la mayor parte de las lenguas actuales hacen solo la distinción dual en el “número” gramatical entre singular y plural. Evidentemente nuestros antepasados muy primitivos contaban al principio sólo hasta dos, y cualquier conjunto que sobrepasara este nivel quedaba degradado a la condición de “muchos”. Hay todavía en la actualidad muchos pueblos primitivos que cuentan objetos reuniéndolos en grupos de dos objetos cada uno.”

Extracto de “Historia de la matemática” Carl B. Boyer.